{"id":8191,"date":"2025-09-14T02:09:03","date_gmt":"2025-09-14T02:09:03","guid":{"rendered":"https:\/\/cronicasdelobelisco.com\/?p=8191"},"modified":"2025-09-14T02:09:03","modified_gmt":"2025-09-14T02:09:03","slug":"cuando-la-ficcion-queda-demasiado-atras-de-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cronicasdelobelisco.com\/?p=8191","title":{"rendered":"Cuando la ficci\u00f3n queda demasiado atr\u00e1s de la realidad"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>La versi\u00f3n f\u00edlmica que Daniel Burman hizo de <em>Las maldiciones<\/em> toma decisiones est\u00e9ticas arriesgadas para dar cuenta del argumento y de los t\u00f3picos del best seller hom\u00f3nimo de Claudia Pi\u00f1eiro. Estructurada en tres cap\u00edtulos de poco m\u00e1s de 40 minutos cada uno, el formato \u2014que, por su duraci\u00f3n, no llega al estatus de serie\u2014 podr\u00eda haberse adecuado a una pel\u00edcula promedio. Sin embargo, Burman opta por una miniserie. A su vez, cada cap\u00edtulo, autodenominado \u201cacto\u201d, toma un arco temporal diferente. El primero, ligeramente m\u00e1s breve, titulado \u201cLa ley\u201d, transcurre en dos d\u00edas (viernes y lunes) del presente; el segundo, \u201cNormal\u201d, es un flashback situado doce a\u00f1os antes que promete revelaciones siniestras y melodram\u00e1ticas; y el tercero, \u201cLa maldici\u00f3n\u201d, retorna al relato del presente para una resoluci\u00f3n precipitada y abrupta, aunque sutil.<\/p>\n<p>El otro gran riesgo que toma el creador, los directores (Burman y Mart\u00edn Hodara) y el guionista est\u00e1 relacionado con la yuxtaposici\u00f3n de g\u00e9neros, en donde prevalecen el thriller pol\u00edtico, el suspenso, el drama familiar, el policial de acci\u00f3n y hasta el western.<\/p>\n<p>La historia que narra <em>Las maldiciones<\/em> fue contada en repetidas ocasiones y no abunda en originalidad. Se trata de mostrar la corrupci\u00f3n del poder pol\u00edtico y sus enrevesados v\u00ednculos con el poder econ\u00f3mico y el poder judicial, tal como se concentra y se manifiesta en una provincia del norte argentino cuyo nombre no es identificado, pero que la realidad nacional puede dotar de demasiados nombres. Esta es una de las primeras diferencias con la novela de Pi\u00f1eiro, que transcurre en la provincia de Buenos Aires.<\/p>\n<p>Los principales exponentes de la malicia que toda ficci\u00f3n precisa son el flamante gobernador reelecto y ex juez Fernando Rovira, encarnado por Leonardo Sbaraglia; Lucrecia, su segunda esposa (la primera fue asesinada durante un robo), interpretada por Monna Anton\u00f3pulos; y finalmente Irene, la madre de Rovira \u2014c\u00e9nit de la maldad, el despotismo y la crueldad sin ambages\u2014, una terrateniente de la vieja escuela de la oligarqu\u00eda que opera con el lema del guante de hierro en guante de seda, interpretada brillantemente por Alejandra Flechner. El s\u00e9quito de malvados es secundado por los siempre efectivos Osmar N\u00fa\u00f1ez, C\u00e9sar Bord\u00f3n y Nazareno Casero.<\/p>\n<p>El eje de la trama del primer cap\u00edtulo gira en torno a las maniobras pol\u00edticas del gobernador Rovira para impedir que en la pr\u00f3xima votaci\u00f3n de la C\u00e1mara de Diputados se apruebe una Ley de Aguas cuya promulgaci\u00f3n obstaculizar\u00eda inversiones extranjeras multimillonarias en la explotaci\u00f3n de litio sobre tierras que pertenecen a la despiadada Irene. Sin embargo, la tensi\u00f3n se acumula en el secuestro realizado por Rom\u00e1n Sabat\u00e9 (Gustavo Bassani), antiguo c\u00f3mplice y por ende conocedor de demasiados secretos de Rovira, cuya v\u00edctima es Zoe (Francesca Varela), hija del gobernador. Como la miniserie inicia con este secuestro, Rom\u00e1n parece un mafioso desalmado y terror\u00edfico. Sin embargo, m\u00e1s tarde demostrar\u00e1 humanidad y ternura en el v\u00ednculo que lo une con Zoe. Ese lazo es revelado en el segundo episodio, que conjuga en partes iguales el melodrama y el suspenso pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Uno de los principales m\u00e9ritos de <em>Las maldiciones<\/em> es apoyarse en las interpretaciones. Sbaraglia es veros\u00edmil en su composici\u00f3n de un pol\u00edtico corrupto y amoral, aunque le juega en contra el parecido con la reciente interpretaci\u00f3n del ex presidente Carlos Menem. Flechner brilla como Irene, la matriarca desp\u00f3tica, en un rol in\u00e9dito para su carrera que la saca de su zona de confort. Bassani puede jactarse de, como en el protag\u00f3nico de Iosi, el esp\u00eda arrepentido, volver a dar vida a un personaje ambiguo, lleno de luces y sombras. A su vez, Francesca Varela, como Zoe, se manifiesta como una verdadera revelaci\u00f3n art\u00edstica que logra transmitir los avatares de su personaje. En efecto, Zoe adquiere ribetes inesperados en su accionar, sobre todo al momento de conformar una extra\u00f1a comunidad afectiva, plena de lealtad, con Rom\u00e1n.<\/p>\n<p>La otra columna sobre la cual se apoya la miniserie es la ya demostrada capacidad de Pi\u00f1eiro para crear universos atractivos para el gran p\u00fablico, con argumentos que encuentran fuerte apoyo en las actualidades pol\u00edticas y sociales locales, en ocasiones incre\u00edblemente premonitorios, como en el caso de la notable <em>El Reino<\/em>. En relaci\u00f3n con esta \u00faltima, resulta una l\u00e1stima que Las maldiciones no haya incorporado las cuestiones esot\u00e9ricas y la relaci\u00f3n entre misticismo y pol\u00edtica, presentes en la novela original. Aunque con un criterio algo remanido, <em>Las maldiciones<\/em> ilumina aspectos del presente pol\u00edtico argentino y denuncia las corruptelas pol\u00edticas, los contubernios con el poder judicial y la base estructural de toda corrupci\u00f3n: la concentraci\u00f3n de la riqueza en reducidos grupos de poder que intentan dominar de manera olig\u00e1rquica los frentes pol\u00edticos, sociales y culturales. Aunque en ocasiones el guion resulte algo obvio y predecible, <em>Las maldiciones<\/em> es un espect\u00e1culo entretenido, una ficci\u00f3n de m\u00faltiples g\u00e9neros impecable en lo formal, y un espejo de hechos sociales y pol\u00edticos en los que pueden reflejarse avatares actuales de la Argentina. \u00ab<\/p>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"img-container mt-3\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '793616368409636');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La versi\u00f3n f\u00edlmica que Daniel Burman hizo de Las maldiciones toma decisiones est\u00e9ticas arriesgadas para dar cuenta del argumento y de los t\u00f3picos del best seller hom\u00f3nimo de Claudia Pi\u00f1eiro. 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