La economía argentina comenzó el año 2026 con señales de debilidad en el consumo y la producción. Según los datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en enero se recaudaron $18,33 billones. Si bien esto representa un aumento del 22% en comparación con el mismo mes del año anterior, al descontar el efecto de la inflación, la recaudación sufrió una caída real del 7,6%.
Con este resultado, los ingresos del Estado ya acumulan seis meses seguidos de bajas frente al aumento de precios. Esto ocurre principalmente por la debilidad de la actividad económica y por cambios legales que redujeron el cobro de ciertos tributos.
También se registró un menor dinamismo en las compras al exterior, lo que confirma que la economía está menos activa, ya que el crecimiento suele traer más importaciones. Asimismo, influyó la reducción de los impuestos internos.
Los impuestos que más sintieron el impacto
Los tributos que más sufrieron el impacto negativo según ARCA fueron el IVA, que registró una caída real del 7,6% en su componente aduanero debido al enfriamiento del consumo y del comercio exterior.
Por otraparte, el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Cheque también sintieron el golpe al mantenerse estancados en términos reales, funcionando este último como un termómetro del menor dinamismo en las transacciones de dinero en el país.
La caída de la recaudación impacta en las provincias
La falta de recursos afectó directamente el dinero que la Nación destina a las provincias. Los envíos por coparticipación bajaron un 8% en términos reales. Esta situación genera una nueva tensión entre Nación y los gobernadores, justo cuando se discuten reformas importantes en el Congreso, como la reforma laboral.
Según los especialistas, la recaudación que queda en manos del Gobierno Nacional bajó un 7,8%, mientras que la que va a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires descendió un 6,6%.
Finalmente, la recaudación de la Seguridad Social (Anses) también sufrió una baja real. Los ingresos subieron un 27%, pero quedaron por debajo de la inflación del 32% debido al retraso en los sueldos y la caída del empleo registrado en el sector privado.