Al lado de lo que pasa hoy, cantar Señor Cobranza’ parece una boludez
- February 14, 2026
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Ya con solo pronunciar su nombre queda claro de qué se trata: una banda que no separa música y militancia. Las Manos de Filippi no canta la política,
Ya con solo pronunciar su nombre queda claro de qué se trata: una banda que no separa música y militancia. Las Manos de Filippi no canta la política,
Ya con solo pronunciar su nombre queda claro de qué se trata: una banda que no separa música y militancia. Las Manos de Filippi no canta la política, la practica. En Que fluya la vibra, su nuevo disco, vuelven a las poéticas crudas y directas que los definen desde siempre: ironía, humor y cero eufemismos para retratar la Argentina gobernada por Javier Milei. Lo que empezó como canciones sueltas, lanzadas al ritmo de la urgencia, terminó tomando forma de álbum.
Cada una de las ocho piezas captura un clima de época atravesado por guerras imperialistas y el avance de las derechas en todo el mundo. Los títulos funcionan como consignas: “Otra vez”, “Chiquito Belliboni”, “Milei se cae”, “Hijo de yuta”, “El libertario”, “Humo”, “Sr. Farándula” y “Palestina”. Esta última, inédita hasta ahora, aborda el genocidio en la Franja de Gaza perpetrado por el Estado de Israel, pero también la persecución y represión a los luchadores sociales y las históricas injerencias de Estados Unidos en América Latina.
“Desde que asumió Milei fuimos largando los temas de a uno. La idea era no tirar muchos juntos para que cada canción tuviera su lugar y su efecto. Ahora los reunimos en un disco”, explica Hernán de Vega, el Cabra, cantante y fundador del grupo. La estrategia buscó adaptarse a la forma actual de consumo. “Nadie escucha tres temas seguidos de nadie. Entonces preferimos ir soltándolos. El disco sale con ‘Palestina’ como cierre y ahí sí juntamos todo”.
En lo rítmico, dice, el recorrido fue casi intuitivo. “Ni siquiera lo planeamos, pero se parece mucho a los viejos discos de Las Manos, donde convivían cosas muy dispares. También esa cuota humorística, irónica y esa mirada política directa que siempre tuvimos”. Para el Cabra, las canciones son una herramienta, pero no la única. “Ningún estilo es más importante que otro. Lo importante es organizarnos como trabajadores de la música, pelear para que esto sea un laburo digno, que los pibes tengan acceso a la cultura y a escuelas de arte. Ninguna canción va a doblegar a los grandes intereses; la fuerza está en la militancia”.

También insiste en correrse del rótulo exclusivo de “banda de protesta”. “Hacer música nos encanta y luchamos para defender ese derecho. Queremos vivir de esto. La fama es irrelevante si no la ponés al servicio de alguna lucha. Hacemos rock, pero podemos tocar cumbia o lo que sea. Si levantamos la bandera de la protesta es porque suma, pero también la del humor y la libertad de estilo”.
Sobre el presente político local, no duda: Milei avanza por la pasividad de la oposición. “Cómo lo dejan caminar, va para adelante con cada locura. Pero también se está creando resistencia. La lucha del Garrahan fue importante. Los jubilados cada miércoles. Los despidos, los cierres de fábricas. Todo eso hay que encauzarlo. Para nosotros una huelga general es inevitable. Hay que frenar a Milei y despertar a los que no ven lo que está pasando”.

Ese diagnóstico se conecta con el escenario global. “Son tiempos de prepotencia. Nuestro presidente está asociado a Trump y a esa lógica bélica. Te dicen en la cara que lo hacen por el petróleo. Estamos viendo un genocidio por redes y parece que no pasa nada. Al lado de lo que pasa hoy cantar ‘Señor Cobranza’ parece una boludez, pero el arte, el humor y la ironía pueden ser herramientas. No hay que bajarle el precio”.
Mientras tanto, la banda sigue apostando al movimiento constante. “Tratamos de tocar lo máximo posible y, como dice el título, que fluya la vibra. Sacamos la bronca a través de la música. No somos fanáticos del estilo protesta: somos fanáticos de la música. Pero también hay que movilizarse y hacerse escuchar”.
La rutina se sostiene con disciplina casi obrera. Se juntan de lunes a viernes en su búnker de La Paternal para organizar fechas, ensayar o simplemente pensar próximos pasos. “Como tocamos seguido, el show ya está armado. A veces preferimos componer o charlar antes que ensayar. Es nuestra forma de vivir”.
El método de lanzar canciones sueltas y luego reunirlas funcionó. “Lo vamos a repetir. Ahora cada tema lleva más trabajo, lo pulimos mejor, sale más afilado. Y tenemos tiempo de probarlo en vivo. Por suerte la gente banca. Sabe que intentamos criticar lo que pasa desde todos los ángulos posibles”.«
Las Manos de Filippi presentan Que fluya la vibra este viernes 20 de febrero en el Centro Cultural del Sur, Av. Meeks 1066 (Temperley).
Que fluya la vibra – Las Manos De Filippi
